La colaboración familia - escuela es fundamental para el desarrollo integral del alumno; lo primero que deben entender los padres es que han de hablar con naturalidad de lo que les sucede a sus hijos. Favorecer la comunicación entre los adultos que rodean al niño es prioritario ya que el trabajo multidisciplinar es crítico para ayudarle.
La comunicación ha de ser bidireccional: el maestro debe comunicar a los padres los comportamientos y actitudes del niño en clase y la familia debe hacer lo mismo con lo que sucede en casa
La comunicación debe ser periódica y continua y tiene que reseñar cualquier dato relevante que algún miembro de ambas partes considere; pueden ser orales o por escrito pero siempre hay que hacer un registro para tener todo anotado
Las entrevistas serán sinceras y claras para evitar expectativas falsas y objetivos no alcanzables; se informará a los padres de las adaptaciones que se llevan a cabo en el aula
Maestros y familias pueden consensuar unas normas de comportamiento para que el niño respete
Tanto la familia como la escuela deben sirven de modelo en el cual se base el niño para asentar su conducta
Los profesionales que atienden al niño en el colegio pueden dar a los padres unas orientaciones sencillas para actuar con su hijo entre ellas destacamos
1. Evitar la culpa: muchos padres se preguntan qué harán mal para que su hijo se comporta de manera inadecuada. Hay que evitar esta actitud derrotista y pensar en positivo
2. Las tareas tienen que dividirse en un período corto de tiempo
3. Dejarle muy claro que su familia le quiere y huir de la continua crítica hacia ellos
4. Establecer rutinas y un ambiente ordenado
5. Reforzar los comportamientos positivos e ignorar siempre que sea posible los comportamientos negativos
6. Permitir que el alumno realice actividades artísticas y deportivas para su desarrollo integral y no machacarlos con actividades que requieran que todo el tiempo esté sentado
7.Informarles de la existencia de asociaciones específicas para tratar TDAH